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Beneficios terapéuticos de tener una mascota

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Llegas a casa después de un largo y agotador día, apenas avanzas unos cuantos pasos y te das cuenta de que alguien ya te esperaba muy feliz: tu perro. Este animal es sin duda, símbolo de compañía y lealtad, es por eso que dentro de las Terapias Asistidas con Animales, el perro es la mascota preferida.

Desde hace muchos años, existen sesiones de trabajo que involucran a estos animales y está comprobado que su compañía, mejora la salud y el bienestar de muchos pacientes que suelen ser niños, personas mayores o enfermos mentales.

Este tipo de terapia es muy agradable y aporta beneficios físicos, psicológicos y sociales. Hoy en Follow My Dog queremos que conozcas más de ella… ¡Comenzamos!

Esta interacción entre una persona y un animal, es un complemento dentro de las terapias clínicas y deben ser supervisadas por profesionales. Los objetivos son diversos, pero lo más importante es obtener resultados a nivel cognitivo, psicomotriz y mejoras en la socialización.

Los beneficios de la terapia con perros son los siguientes:

Mejorar la autoestima y la autonomía

- Estimular para realizar actividades motrices concretas, como mimar, cepillar, etc.

- Reducir los estados de ansiedad y depresión

- Fomentan el contacto social y físico

- Favorece la estimulación mental

Y aunque todos los perros nos quieren tal y como somos, es importante entender, que un perro de terapia debe cumplir con una serie de criterios y cualidades específicas. Lo más recomendable es que el animal sea agil, activo, obediente, paciente y cariñoso. Después de pasar por un proceso de adiestramiento, las mascotas pasan por un filtro y se seleccionan según el objetivo de la terapia.

Existen dos tipos:

- Perros de asistencia: se les prepara para servir de ayuda a personas con necesidades específicas.

Por ejemplo, los perros guía para ciegos, los que asisten a personas sordas o los que se convierten en un apoyo para personas con discapacidades físicas.

 

- Perros de terapia: son aquellos que se convierten en ayudantes o “co-terapeutas”. Se utilizan para lograr una mayor interacción con los enfermos. Su trabajo se centra en personas de avanzada edad, niños autistas o individuos con otro tipo de trastornos psicológicos.

Y así, es como miles de estos amigos de 4 patas han ayudado a muchas personas: pacientes con Alzheimer, SIDA, Autismo, Depresión o personas mayores que requieren compañía ¿No te parece increíble? ¡A nosotros nos hizo sentir muy orgullosos!